Testimonio de Julieth Castillo

Mi niñez y mi felicidad la recuerdo siempre con Global Humanitaria

Astrid Julieth Castillo Angulo de 19 años de edad, vive con sus padres y hermanos. En su núcleo familiar, tres de sus hermanos han sido apadrinados por Global Humanitaria. Hizo sus prácticas universitarias como técnica en servicio social y comunitario en el Politécnico Universal de Tumaco y actualmente es voluntaria de Global Humanitaria.


¿Cuál es la experiencia de haber sido ser una niña apadrinada?

Fui apadrinada por Global Humanitaria desde los cinco  hasta los catorce años. 

Lo recuerdo con mucha nostalgia   porque fue algo muy bonito, uno era súper feliz cuando le llegaba su conjunto de ropa, sus uniformes y sus útiles escolares, y porque cuando hacían las brigadas de salud nos beneficiaban mucho; para mí es muy chévere haber vivido esa experiencia.


¿Cuál fue el aporte que Global Humanitaria hizo en su vida?

Me siento agradecida   con Global Humanitaria y con los padrinos que me brindaron su apoyo para culminar mis estudios porque gracias a esa oportunidad pude trazarme nuevas metas de estudio que ahora quiero capitalizar para terminar mi carrera profesional y poder ayudar a otros.  Además, el hecho de que pude hacer mis prácticas en Global Humanitaria,  me trae bonitos recuerdos.  Tener la oportunidad de compartir con otros niños que están en las mismas condiciones que uno tuvo, pues a mí me mueve el corazón y me impulsa a ayudar más.


¿Cuál cree que ha sido el impacto que ha tenido Global Humanitaria en los niños de Tumaco?

Considero que Global Humanitaria ha impactado positivamente a toda la comunidad, no solo a los niños sino a su familia, sus hermanos y amigos. Tumaco y todas las poblaciones cercanas tienen muchas problemáticas y Global Humanitaria a través de sus proyectos en educación, salud, liderazgo y mucho más han aportado a muchas familias para ver otras posibilidades de salir adelante. 

Global humanitaria trabaja mucho por conseguir más personas que ayuden y apoyen niños.  Esperemos que cada día más personas nos apoyen porque de verdad la educación de los niños depende en gran medida de lo que Global Humanitaria les pueda ayudar. 


¿Cuál es su opinión de la situación de los niños y jóvenes de Tumaco?

Los niños y jóvenes de Tumaco somos en realidad vulnerables por la falta de oportunidades que hacen que decidamos vincularnos con grupos y personas que nos inducen a hacer cosas malas como la drogadicción y el tráfico.

Aquí hay mucho desempleo, deserción escolar, la educación es de mala calidad, no hay empresas o industrias que brinden opciones de desarrollarse profesionalmente y por ejemplo, los jóvenes que salimos de estudiar de nuestras carreras técnicas o profesionales no vemos oportunidades de empleo. A pesar de esta situacióndesde Global Humanitaria nos han brindado apoyo en los diferentes proyectos para que podamos salir adelante y buscar mejores oportunidades que beneficien a nuestras familias y a Tumaco.


¿Qué mensaje le da a las personas para que apadrinen un niño con Global Humanitaria?

Mi invitación es que apadrinar un niño asegura su futuro porque lo fortalece y lo ayuda a que tenga una conciencia de lucha para que trabaje por sus metas, a fin de que no se deje influenciar o tentar por el dinero fácil y aunque en Tumaco no hay casi oportunidades de trabajo podemos con la ayuda de Global Humanitaria y de los padrinos hacer algo para cambiar esta situación 


¿Cómo es su relación actualmente con Global Humanitaria?

Después de haber terminado mis prácticas en Global Humanitaria, me vinculé como voluntaria y colaboro entregando kits escolares a los niños apadrinados en las diferentes empresas. Ahora quiero conseguir un empleo donde aplicar lo que he estudiado y así poder terminar mi carrera profesional y seguir ayudando a los niños de Tumaco que lo merecen todo.

QUIERO APADRINAR QUIERO DONAR