Testimonio Lady Quiñones

Mi niñez y mi felicidad la recuerdo siempre con Global Humanitaria

Lady Quiñonez es una joven de 23 años que fue apadrinada desde muy pequeña por Global Humanitaria. Hizo sus prácticas estudiantiles  en esta fundación  y hace dos  meses terminó sus estudios como técnico  en trabajo social comunitario en el Politécnico Universal Euro Americano en Tumaco; ahora es voluntaria  apoyando a otros niños que como ella tienen la oportunidad de desarrollarse en condiciones más favorables gracias a los programas y proyectos que Global Humanitaria desarrolla en Tumaco.


¿Cuál es la experiencia de haber sido ser una niña apadrinada?

Lo que más recuerdo de mi experiencia como niña apadrinada es la ayuda que la Fundación me brindaba con uniformes y útiles escolares pues así era posible que yo pudiera ir a estudiar, porque mi familia es grande, somos seis personas y las necesidades son muchas.  Aunque no conocí personalmente a mis padrinos yo les agradezco su ayuda.


¿Cuál fue el aporte que Global Humanitaria hizo en su vida?

Gracias a Global Humanitaria fue más fácil culminar mis estudios de primaria y bachillerato, ya que contando con la mochila, los cuadernos y los útiles, pude asistir a la escuela, hacer los trabajos y tareas que nos dejan. La ayuda que nos brindan nos hace la vida diferente.

¿Cuál cree que ha sido el impacto que ha tenido Global Humanitaria en los niños de Tumaco?

El impacto de Global humanitaria ha sido muy bueno, puesto que gracias a todos los programas que desarrollan en educación, salud, nutrición y liderazgo, brindan herramientas para llevar a cabo nuestros estudios, para ver otras formas de ganarnos la vida que aquí son muy escasas. 

Por ejemplo,  ahora con los cursos de manualidades, deportes y temas artísticos, el tiempo que antes los niños pasaban en la calle ahora pueden ocuparlo aprendiendo cosas nuevas.


¿Cuál es su opinión de la situación de los niños y jóvenes de Tumaco?

Tumaco es un municipio con diversidad de problemáticas como la violencia en gran medida por la guerra entre grupos armados, por ausencia de empresas que brinden oportunidades de empleo, por mala calidad en la educación y por dificultades económicas que se enfrentan día a día. Todo ello hace que nosotros los jóvenes estemos expuestos a muchas dificultades para avanzar y cumplir metas. En Tumaco hay muchos padres que no son conscientes de la importancia que tiene la educación para el futuro de sus hijos y por esas razones los niños terminan involucrados en actividades ilícitas que no son buenas para ellos.


¿Qué mensaje le da a las personas para que apadrinen un niño con Global Humanitaria?

Mi mensaje es un llamado a todas las personas para que se solidaricen y sin dudarlo depositen su confianza en Global Humanitaria y apadrinen niños de nuestra región porque en verdad lo necesitamos. 

Aquí lo básico es difícil de conseguir y hasta ir al colegio cuesta, si no se cuenta con los útiles para poder responder con lo mínimo. Aquí hasta la falta de un maletín o una bolsa para colocar los cuadernos es una razón para no ir a estudiar, muchos niños no tienen zapatos, uniformes y todo lo necesario para que tengan acceso a la educación. Apadrinar es una solución que abre muchas puertas.

¿Cómo es su relación actualmente con Global Humanitaria?

Después de haber sido una niña apadrinada, una vez estudié mi carrera técnica en trabajo social comunitario, Global Humanitaria me abrió las puertas para hacer mis prácticas allí,  ahora soy voluntaria y los apoyo en las actividades que estén adelantando y me inscribí para ingresar al grupo del PAI (Programa de Atención a la Infancia). Ahora me gustaría seguir con mis estudios y terminar mi carrera profesional, pero por el momento no tengo un trabajo remunerado, por ahora estoy en búsqueda de oportunidades que me permitan seguir adelante.

QUIERO APADRINAR QUIERO DONAR